Por qué hacemos esto

Empezamos por cansancio. Cansancio de deslizar sin fin, de conversaciones que se apagan en el segundo mensaje, de perfiles que nadie ha comprobado y de la sensación de que el negocio de las aplicaciones de citas es que sigas dentro. Queríamos justo lo contrario: que encuentres a alguien y no tengas que volver.

Creemos que una buena cita no sale de tener más opciones, sino de mejores razones. Por eso empezamos conociéndote a fondo, y por eso eres tú quien decide qué pesa más. Y por eso queremos que entiendas por qué te proponemos a alguien: nada de una puntuación misteriosa.

Creemos también que un algoritmo acerca, pero no decide. Cada propuesta pasa por una persona de nuestro equipo, con experiencia en relaciones y compatibilidad, antes de llegar a nadie. Y que una cita merece seguridad y preparación: por eso verificamos la identidad antes de que dos personas se encuentren y ofrecemos coaching a quien quiere llegar mejor preparado.

No prometemos pareja. Prometemos pocas citas, bien pensadas, con alguien a quien de verdad se ha mirado, y unos datos que son tuyos.

El equipo de esta vez sí